Por: Froilán Quiroga T. TL;DR La música moviliza redes frontales, límbicas y sensorimotoras, activa sistemas de recompensa dopaminérgicos y promueve reorganización funcional y estructural mediante sincronización temporal y multisensorial. Estos efectos apoyan mejoras en funciones ejecutivas relacionadas con la resolución de problemas lógicos. Áreas cerebrales activadas La evidencia revisada asocia la música con una distribución amplia de redes cerebrales relevantes para emoción, cognición y movimiento, incluyendo la corteza prefrontal a través de la red fronto-parietal y sistemas límbicos relacionados con la emoción y recompensa. Estas redes son el blanco terapéutico en modelos como la Neurologic Music Therapy descrita por Thaut y colaboradores y en revisiones sobre los efectos multimodales de tocar y escuchar música. Corteza prefrontal La música puede activar la red fronto-parietal de control ejecutivo, que incluye regiones prefrontales implicadas en planifi...